EducacIoN ActuaL

Bienvenidos sean todas y todos a este espacio creado para el intercambio informativo y pedagógico.Pocoyo

Buscar este blog

Cargando...

domingo, 1 de mayo de 2016

.Conozca algunos alimentos que son perjudiciales para sus hijos y las alternativas alimenticias para mejorar su rendimiento académico y su conducta





El sistema nervioso se alimenta principalmente de ácidos grasos esenciales los cuales regulan la inflamación e irritabilidad nerviosa. Cuando no hay una dieta adecuada o balanceada, el sistema nervioso puede llegar a irritarse y sobre estimularse, lo cual influye en el comportamiento nervioso y ansioso de los pequeños.

¿Pero qué alimentos pueden alterar la conducta de sus hijos?

El azúcar  los acelera, luego los deja cansados y de mal humor, En la fase de hiperglucemia que es un alto nivel de azúcar, también es conocido como glucosa alta en la sangre estos niños presentan signos de hiperactividad: inquietud, agresividad y nerviosismo, llegada la fase de hipoglucemia, se caracterizan por una baja en el rendimiento intelectual, disminución en la atención, ansiedad, confusión y temor.

Los Aditivos tales como colores y sabores artificiales son difíciles de evitar, y están presentes en muchos alimentos. Los aditivos han sido responsables de problemas de aprendizaje y de un comportamiento hiperactivo en niños.

Los alimentos procesados, como el tocino y las salchichas, contienen nitrato de sodio que puede contribuir a generar hiperactividad.

Otro conservante es el benzoato de sodio, que se encuentra en las bebidas gaseosas y jugos de frutas y puede causar que los niños se distraigan más fácilmente. Las gaseosas y las bebidas con cafeína pueden generar que un niño esté irritable.






¿Qué alimentos pueden ayudar a disminuir la hiperactividad, la irritabilidad y el cansancio en nuestros hijos?

Es saludable, que  incluya frutas y verduras frescas, cereales integrales naturales, carnes orgánicas y productos lácteos, legumbres,  cereales integrales y frutos secos.

Los suplementos, como los ácidos grasos esenciales, vitaminas del complejo B, C, D y E, minerales como magnesio, hierro y zinc, y coenzima Q 10,  esenciales para mantener una función saludable del cerebro.

Son aconsejables los alimentos orgánicos saludables, es decir aquellos que no presentan aditivos ni contaminantes.

Es muy importante para los niños, que tomen un suplemento de Omega-3, ya que este afecta a la función cerebral; que se toman en forma de cápsulas de aceite de pescado.

Puedes encontrar Omega-3 en el pescado azul; yema de huevo; frutas, como la piña y la fresas; frutos secos, como las almendras;  vegetales, como el pepino, brocolí, espinacas, lechuga entre otros.

Para mantener los niveles de azúcar en la sangre; elige cereales integrales,  verduras y legumbres.

Es necesario ayudarles a canalizar su energía en actividades como el deporte, el teatro, la música, etc. Necesitan estimular su atención y concentración mediante actividades guiadas y enfocadas a un constructivo desahogo de su energía. Se debe evitar mantenerlos en un mismo lugar, que no gasten mucho tiempo en juegos de video o televisión, llevarles a dar caminatas largas y tener contacto con animales y la naturaleza.

Recuerde siempre llevarlo al control de niño sano, seguimiento con un nutricionista. Su crecimiento, desarrollo físico e intelectual dependerá del apoyo y cuidado que Ud. Como madre, padre o responsable le brinde.


Un seguimiento y cuidado oportuno ayudará a que sea un adulto con salud óptima y excelentes hábitos alimenticios.

miércoles, 27 de abril de 2016

Ha escuchado de la técnica de psicomotricidad. ¿Cómo puede ayudar al docente?, ¿Cómo puede beneficiar a sus hijos?




Se entiende como psicomotricidad a la intervención educativa o terapéutica que tiene como objetivo el desarrollo de las habilidades motrices, expresivas y creativas del niño a través del cuerpo, lo cual significa que este enfoque se centra en el uso del movimiento para el logro de este objetivo.


Al principio, era un conjunto de ejercicios utilizados para corregir alguna debilidad, dificultad o discapacidad. Pero, hoy en día, ocupa un lugar destacado en la educación infantil, sobre todo en los primeros años de la infancia, ya que existe una gran interdependencia entre el desarrollo motor, el afectivo y el intelectual.

Pedagogos y psicólogos reiteran una y otra vez que el juego infantil es una actividad mental y física esencial que favorece el desarrollo del niño de forma integral y armoniosa. Mediante los juegos, los niños consiguen entrar en contacto con el mundo y tener una serie de experiencias de forma placentera y agradable. Jugar es investigar,  crear, conocer, divertirse, descubrir, esto es, la expresión de todas las inquietudes, ilusiones, fantasías, que un niño necesita desarrollar para convertirse en adulto.

El juego presenta un sinfín de posibilidades educativas que contribuye a la mejora del niño como ser humano. El juego va evolucionando conforme se van desarrollando las edades más tempranas del niño, del mismo modo que lo hizo la propia cultura humana, que, en sus fases primarias, tuvo en cada organización social algo de lúdica, pues se desarrolló en las formas y con el ánimo de un juego.

Por esta razón el juego es una actividad esencial para que el niño se desarrolle física, psíquica y socialmente. El niño necesita jugar no sólo para tener placer y entretenerse sino también, y este aspecto es muy importante, para aprender y comprender el mundo.

Muchos psicólogos y pedagogos han tratado de resolver cuestiones paralelas que surgen en la época de la infancia: ¿Por qué juega el niño?, ¿Por qué es tan importante el juego para el desarrollo del niño? Creo que la mejor respuesta fue ofrecida por Piaget: el juego infantil es una actividad cultural que desarrolla la inteligencia. De esta forma, los juegos manipulativos, simbólicos y de reglas responden a los tres niveles de la estructura del pensamiento: sensoriomotor, representativo y reflexivo. Así pues, la cultura, aliada con la inteligencia, se comportan en el período inicial de la vida como formas lúdicas.

La introducción del juego en el mundo de la educación es una situación relativamente reciente. Hoy en día, el juego desarrolla un papel determinante en la escuela y contribuye enormemente al desarrollo intelectual, emocional y físico. A través del juego, el niño controla su propio cuerpo y coordina sus movimientos, organiza su pensamiento, explora el mundo que le rodea, controla sus sentimientos y resuelve sus problemas emocionales, en definitiva se convierte en un ser social y aprende a ocupar un lugar dentro de su comunidad.

En este sentido, la actividad mental en el juego es continua y, por eso, el juego implica creación, imaginación, exploración y fantasía. A la vez que el niño juega, crea cosas, inventa situaciones y busca soluciones a diferentes problemas que se le plantean a través de los juegos. El juego favorece el desarrollo intelectual. El niño aprende a prestar atención en lo que está haciendo, a memorizar, a razonar, etc.

Mediante el juego, el niño también desarrolla sus capacidades motoras mientras  corre, salta, trepa, sube o baja y, además, con la incorporación a un grupo se facilita el desarrollo social, la relación y cooperación con los demás así como el respeto mutuo. Más aún: al relacionarse con otros niños mediante el juego, se desarrolla y se perfecciona el lenguaje. Los juegos con los que el niño asume un rol determinado y donde imita y se identifica con los distintos papeles de los adultos influyen de una manera determinante en el aprendizaje de actitudes, comportamientos y hábitos sociales. Tanto la capacidad de simbolizar como la de representar papeles le ayuda a tener seguridad en sí mismo, a autoafirmarse, acrecentando, además, la comunicación y el mantenimiento de relaciones emocionales.

El maestro y su rol en el juego en la escuela

Nuestro rol como maestros debe ser de animador del juego o incluso de un jugador más. Si nos queremos convertir en «directores» del juego, en personas «adultas y serias», que mandan, organizan y disponen, jamás lograremos un clima adecuado, donde el niño se exprese de manera autónoma y libre mediante el juego. Esto no significa que debamos dejar a nuestros estudiantes solos, sino que debemos orientarlos, darles ideas y animarlos, con el propósito de que, en sus períodos de juego, los niños encuentren en sus maestros a alguien al que pueden acudir de una forma algo más distendida. Para ello, el maestro debería tener en cuenta, en su rol de «animador-estimulador» del juego, una serie de elementos:

1. Diseño de espacios del juego

El profesor debe facilitar al educando las mejores condiciones posibles para el juego y debe ser capaz de organizar el ambiente del mismo. El espacio ambiental será lo más seguro, estable y tranquilo que sea posible. El salón de clases se estructurará en espacios lúdicos que posibiliten el juego espontáneo y libre, el juego en pequeños grupos y el juego entre todos, siempre con unas determinadas reglas y propósitos educativos. Además, el niño también necesita jugar y aprender al aire libre, por lo que tendremos en cuenta las condiciones del patio escolar, los espacios verdes de la zona donde se encuentre ubicada la escuela, los distintos espacios culturales de la zona…

2. Materiales para el juego

Los materiales lúdicos que van a utilizar nuestros educandos deben ser estudiados y seleccionados cuidadosamente. El juguete es una especie de «pretexto» que debemos tener en cuenta. Seleccionaremos materiales lúdicos que favorezcan el pensamiento divergente y la creatividad de los estudiantes como pueden ser los puzles, ábacos, marionetas, cuentos, canciones…

3. Estructuración y organización de los tiempos de juego

Todo niño debe desarrollar tanto el juego libre como el juego organizado, debe jugar individualmente y en grupo. Diversas investigaciones señalan que el juego entre dos niños dura más tiempo y es más productivo que el individual o el de tres o más niños; sin embargo, debemos añadir que el juego espontáneo e individual se enriquece con las aportaciones y experiencias que aporta el juego colectivo. Por tanto, el maestro  debe estructurar y organizar el tiempo para cada tipo de juego que utilice en su clase.

4. Actitudes del maestro respecto al juego

El maestro debe procurar desarrollar una serie de actitudes en su papel de animador del juego. Debe adquirir una posición de discreción y hábil observador y conductor del juego, descubriendo las actitudes y capacidades de los estudiantes. Esto implicará:

- Capacidad para aceptar las expresiones y respuestas erróneas del niño, justificándolas, cuando se produzcan, como algo normal dentro del proceso de maduración y desarrollo del niño;

- La creación de un clima relajado sin tensiones y permisivo: el niño debe trabajar en un ambiente de libertad pero con el firme respeto hacia las normas; no debe sentirse sometido ni mucho menos obligado. El maestro debe crear una relación amistosa con el niño, pero siempre guardando las distancias, es decir, teniendo muy presente que el educando se tiene que sentir como lo que es y tiene que ver al maestro como un adulto que se encarga de su educación;

- Una actitud permanente de escucha y diálogo: el maestro debe mantenerse abierto a todo y a todos, estando dispuesto a desarrollar la comunicación y comprensión del niño;

- No anticipar las soluciones: debe dejar que el niño las descubra por sí mismo y estimular al estudiante a que averigüe e invente; de esta manera, la motivación e implicación del niño en el juego es mayor y el aprendizaje mucho más significativo;

- No acelerar el desarrollo del juego: se trata de respetar la secuencia del juego. El maestro no debe instigar al niño a acelerar de forma desmedida su proceso de evolución;

- Ofrecer posibilidades de éxito: el niño necesita incentivo y aprobación; situaciones que le permitan mejorar su autoestima, que demuestren al niño de que es un persona «capaz»;

- La acogida de preguntas, ideas y sugerencias, ofreciendo al niño oportunidades de ensayar, experimentar y poner en práctica sus iniciativas.

En suma, debemos hacer una profunda reflexión sobre el tremendo potencial educativo que poseen los juegos y cómo éstos son una herramienta fundamental para las actividades de enseñanza-aprendizaje en la escuela, pues constituyen una de las mejores e importantes fuentes de aprendizaje motivando a los niños y haciendo que aprendan sin ni siquiera darse cuenta. Este es todo el sentido de la conjunción de la cultura y la inteligencia como formas lúdicas que intervienen en el proceso de enseñanza aprendizaje.

Por lo antes expuesto la técnica de psicomotricidad es una combinación para desarrollar las habilidades motrices a través de la lúdica.

¿Qué beneficios puede obtener el niño o la niña?

A nivel motor

*Facilita la adquisición del esquema corporal, permite que el niño tome conciencia y percepción de su propio cuerpo.

*Favorece el control del cuerpo, aprende a dominar y adaptar su movimiento corporal.

*Ayuda al control postural, equilibrio, coordinación, ubicación en tiempo y espacio.

A nivel cognitivo

*Crea hábitos que facilitan el aprendizaje, mejora la memoria, la atención y concentración, así como la creatividad del niño.

*Refuerza nociones básicas de color, tamaño, forma y cantidad a través de la experiencia directa con los elementos del entorno.

 A nivel socio-afectivo

*Sirve como un canalizador, ya que el niño puede descargar su impulsividad sin culpabilidad. Esta descarga será determinante para su equilibrio afectivo.

*Se integra a nivel social con sus compañeros, propicia el juego grupal.

*Ayuda a enfrentar ciertos temores, el niño fortalece no solo su cuerpo sino también su personalidad superando así ciertos miedos que antes lo acompañaban.

*Reafirma su autoconcepto y autoestima, al sentirse más seguro emocionalmente, como consecuencia de conocer sus propios límites y capacidades.

Les dejo un material de referencia para que sirva como apoyo para desarrollar y ampliar el tema abordado referente a la psicomotricidad.
                

                         Conferencia de Psicomotricidad



"Aprendamos jugando" psicomotricidad
 para niños de 4 y 5 años

                     





miércoles, 20 de abril de 2016

La Semana de Educación Especial



¿No son especiales todos los niños?, ¿A qué nos referimos cuando decimos "niños con necesidades especiales"? 

Nos referimos a cualquier niño que pueda necesitar ayuda adicional debido a un problema médico, emocional o de aprendizaje. Estos niños tienen necesidades especiales porque pueden necesitar medicinas, terapia o ayuda adicional en el colegio, cosas que otros niños no suelen necesitar o solo necesitan de vez en cuando.


Se dice que ser diferente es algo común: Somos más parecidos que diferentes, porque  todos somos  individuos con habilidades y necesidades únicas.

Para un niño con necesidades especiales, la vida puede presentar más retos. Puede ser más difícil hacer cosas normales, como aprender a leer o, si la persona tiene alguna discapacidad física, moverse por la escuela o por un centro comercial. La buena noticia es que sus padres, médicos, enfermeras, terapeutas, maestros, etc. pueden ayudarles. El objetivo es ayudarles a ser tan independientes como sea posible.

No es fácil describir la experiencia de los padres que tienen un hijo con necesidades especiales. 

Desde afuera puede verse como una tarea estresante y llena de retos, pero en el corazón de un padre o madre, es simplemente una tarea como todas, una maravillosa oportunidad de evolución y crecimiento gracias al amor, si ese es el sentimiento que reina en su corazón.

El primer paso para disfrutar a su hijo(a) es aprender a soñar nuevos sueños y entender que la discapacidad no es una vergüenza o una tragedia. Es simplemente un modo diferente de vivir y de amar con habilidades diferentes.

Segundo, La gente con discapacidad tiene el poder de demostrar a los demás el verdadero significado de la capacidad. Porque tienen un  poder inmenso como es  la determinación de luchar, seguir y demostrar el valor inmenso que poseen para otras personas.

¿Pero cuál es el trato de la sociedad para las personas discapacitadas o con necesidades educativas especiales?

Es sumamente lamentable cuando una persona utiliza términos como:Mongolico, Autista para descalificar a otras personas… Para esas personas debo aclarar que el término Mongolico. Se relaciona con las personas que son originarias de Mongolia. Es un país situado entre las regiones de Asia Oriental y Asia Central. Limita con Rusia al norte y con China al sur. Su capital es Ulán Bator, en donde reside un tercio de la población total. Se utilizó ese término por un tiempo dado el parecido de rasgos físicos entre las personas con esta condición genética y los oriundos de Mongolia. En el año 1961, un grupo de científicos ante el mal uso de la palabra “mongólico” para descalificar a las personas propusieron la eliminación del uso de esta palabra y la implementación de “síndrome de down” cuando usted acusa a alguien de “mongólico” porque no piensa o actúa como su criterio dice que debe hacerlo, usted ciertamente no está insultando, está discriminando.

El término "autismo" fue introducido por Bleuler en 1911, para señalar a alguien que estaba "encerrado en sí mismo" y fue el médico vienés Leo Kanner quien, estudiando un grupo de niños con determinadas características, usó el diagnóstico de "autismo " por primera vez. Y Se trata de un conjunto de alteraciones que afectan la esfera de los intereses y actividades del niño, así como su capacidad para comunicarse. Sin embargo, al contrario de la creencia popular, todos los niños con autismo no tienen el mismo nivel de funcionamiento cognitivo, psicológico y social.

Basta de Discriminar, Basta de Burlas... Antes de criticar o juzgar a otros recuerde que no hay ser humano perfecto...A respetar a otros como deseamos que los demás nos respeten a nosotros mismos…

En educación: Existe la modalidad de Educación Especial  está se crea como herramienta para dar atención integral especializada a los niños con necesidades especiales. Los primeros precursores de esta área fueron: Pedro Ponce de León y Juan Bonet en el siglo X. Desde el punto de vista filosófico “cada individuo es único y diferente y por ello especial”.

Áreas que atiende la educación especial:
 Retardo mental
 Trastornos generalizados del desarrollo (autismo)
 Discapacidad sensorial (visual, auditiva)
 Síndrome de donw
 Discapacidad motoras (impedimento físico)
 Sobre dotación (talentos)
 Trastorno del comportamiento
 Dificultad del aprendizaje


Cada niño, niña y adolescente con necesidades especiales son un ejemplo porque quieren ser mejor cada día,  no le temen enfrentarse al mundo tal como son transparentes, honestos, llenos de alegría, y entusiasmo al dar lo mejor de ellos a los demás sin pedir nada a cambio; es llenarse de fortaleza cada día para hacer valer sus derechos, y de dolor al ver como son discriminados solo por tener diferencias.

Es importante desarrollar actividades artesanales, gastronómicas, deportivas y culturales que les permitan participar como cualquier otro niño y demostrar sus potencialidades. Además de utilizar el deporte como oportunidad de desarrollo y la integración de los niños con discapacidades. Para ellos es importante sentirse incluidos y participar. Además de realizar foros, charlas y conferencias que permitan dar a conocer diferentes condiciones como: Enfermedades raras, Autismo, Síndrome de Down entre otras condiciones para las comunidad en general, se trata de concienciar a la población estudiantil y sociedad; pero ante todo sensibilizar para evitar la discriminación tanto en la escuela como en los diferentes contextos donde se desenvuelvan los niños, las niñas, los adolescentes y los adultos con necesidades especiales.


Un  reconocimiento a todas las docentes de educación especial, fundaciones que luchan en defensa de los derechos de niños en condiciones especiales y a los especialistas como: Psicopedagogos, psicólogos, terapistas ocupacionales, terapistas de lenguaje,  pediatras, fisiatras  que cada día atienden la diversidad de necesidades especiales. A cada uno de ustedes gracias por su dedicación, entrega pero sobre todas las cosas…Amor al prójimo brindándole herramientas para la vida.




martes, 12 de abril de 2016

¿Qué puede hacer si su hijo padece de estrabismo?



Según la Academia Americana de Oftalmología, los problemas de la vista como la miopia, la hipermetropia, el estrabismo, u otros, afectan a más del 20% de los niños en edad escolar. Esto representa que uno de cada cuatro escolares sufre algún problema visual, por lo que es muy importante que los niños sean examinados para identificar posibles problemas visuales que pudieran perjudicar su desempeño académico.

El estrabismo es una anormalidad que causa una desviación en el enfoque de la mirada, de forma que los ojos parecen que van cada uno por su lado o se unen  hacia el centro.

Algunos bebés recién nacidos mueven de manera independiente cada ojo durante las primeras semanas de vida. Es lo que se conoce como estrabismo funcional y se corrige por sí sólo a partir de los 4 a 6 primeros meses de vida. Es necesario llevar al niño al oftalmólogo si el estrabismo no desaparece después de los seis meses o aparece después de los 4 meses de vida.

Es muy importante señalar que el estrabismo no es únicamente un problema estético… el niño ve mal con el ojo desviado y comienza a suprimir la visión de ese ojo, utilizando sólo el ojo sano que le permite una visión clara. De esta forma se produce una pérdida progresiva de la visión del ojo desviado, que puede provocar la pérdida total de la visión del ojo, en caso de que no se trate a tiempo.

¿Que hacer en la escuela y en el hogar?

En la escuela, necesita saber que su profesor le estima y lo considera especial. Necesita saber que en la escuela no se van a reír de él y que nadie le va a amedrentar ni humillar. Necesita que se le anime, que se espere mucho de él y que haya mucha diversión. El juego, que es el lenguaje y ocupación de los niños, sigue siendo muy importante durante la edad escolar. Entre más se les permita que jueguen junto a sus actividades de aprendizaje, más pronto desarrollará habilidades y captará nueva información. En casa, todo niño necesita de afecto, bondad y cierta cantidad de atención individual de parte de sus padres, aunque sólo sean 5 minutos antes de ir a dormir

Los niños necesitan sentirse amados, o por lo menos comprendidos y respetados, para que sus mentes tengan la claridad necesaria para aprender.

Los niños necesitan grandes cantidades de afecto y cercanía física. La cercanía abastece a su autoconfianza y libera sus mentes de las dudas en cuanto a su capacidad. Los niños que se sienten inseguros de sus capacidades no se pueden concentrar para aprender.

Los niños aprenden mejor a través del juego y actividades prácticas. No hay mejor maestro que la práctica. Necesitamos espacios educativos en donde los niños realicen actividades juntos, practiquen y se enseñen unos a otros lo que van aprendiendo.


En particular, el juego libre sin fines de competencia ni reglas es un gran promotor del intelecto, la imaginación y la autoconfianza en los niños. Saltar sobre las camas en casa, perseguirse corriendo, jugar luchas y almohadazos (en lo que los niños ganan, por supuesto), son la clase de juegos que fortalecen el espíritu en los niños y les proveen de suficiente diversión para que se mantengan optimistas aun cuando lo que viven en la escuela no les inspire. Cuando la vida se siente como una faena cansada y aburrida, el aprendizaje simplemente no se da. El juego libre es muy importante porque mantiene viva en el niño la chispa de esperanza e interés.


Los niños necesitan la libertad de cometer errores y hacer preguntas sin temor a ser avergonzados o humillados. Las “fallas” y los errores enseñan tan bien como los éxitos, siempre y cuando se respete al niño.

Si usted como padre o madre, puede sentarse al lado del niño cuando llora a rienda suelta por su frustración con la escuela, o hace un berrinche por no querer hacer la tarea, su niño se liberará de los sentimientos que le mantienen paralizado. El desahogo emocional le ayuda a los niños a enfocar su atención y recuperar el optimismo por el aprendizaje.

Su niño no sonará “razonable” mientras que llora enfurecido. Parecerá completamente convencido de los sentimientos terribles que ahora exprese. Pero, el llanto y la oportunidad de poder decirle a usted lo mal que se siente por dentro tienen un profundo efecto curativo. Por lo mismo, no trate de discutir ni razonar con él y limítese a hacerle sentir su cercanía para que pueda deshacerse de sus “fantasmas” por medio de lágrimas y expresiones pesimistas y furiosas. Esto no dura para siempre y entre más pueda llorar, más mejoría verá usted en su capacidad para concentrarse y creer en si mismo.


Trate de escucharle. El escuchar sana. Vea si puede escuchar el llanto o berrinche de principio a fin sin tratar de “arreglar” sus sentimientos o resolver el problema y usted verá lo mucho que esto ayuda a limpiar la mente de su niño y a que sienta más cercanía y confianza con usted.

La gran necesidad que tienen los niños de atención individual cuando tratan de aprender, es natural. Es el ambiente escolar donde tantos niños compiten por la atención de un solo adulto lo que va contra natura. Las necesidades de los niños se sienten como una gran molestia para padres y maestros no porque lo niños estén equivocados, sino porque es nuestra sociedad la que lo está. 

No ayuda el culparse a sí misma, a su hijo, ni a los maestros por las dificultades. Culpar sólo desperdicia tiempo y hace a las personas sentirse más mal. Debido a que el culpar disemina malos sentimientos, se convierte en un estorbo para pensar mejor e impide la cooperación que se necesita para encontrar soluciones. Usted no tiene la culpa y está haciendo un esfuerzo para realizar un trabajo muy difícil. Su niño no tiene la culpa y lleva encima cargas de las que no le ha podido contar, ni sabe cómo deshacerse de ellas. Su profesora no tiene la culpa. Independientemente de quién haya cometido un error, la causa fundamental es la falta de apoyo y asistencia que sufrimos todos.


El estrabismo nunca debe ser ignorado creyendo que el niño se curará solo. A no ser que sea tratado antes de los 9 años de edad, puede derivar en una pérdida definitiva de la visión en el ojo desviado (ambliopía), cuanto antes se inicie el tratamiento, menos grave será el defecto visual inicial y más rápida la respuesta.


lunes, 4 de abril de 2016

Adolescentes en crisis… ¿Cómo elegir una carrera universitaria u oficio?



La mayoría de los estudiantes que culminan sus estudios en media general, conocido también como: bachillerato, en edades comprendidas entre los dieciséis y dieciocho años, necesitan ayuda para identificar la formación más adecuada para su vida profesional futura.

Preguntas como: ¿Lo que elijo será para toda la vida? ¿Esa carrera me permitirá ganar lo necesario para mantenerme a mí y a mi futura familia? ¿Dónde estudio? ¿Universidad pública o privada? ¿Podré estudiar y trabajar al mismo tiempo? Tendrás estas y otras incertidumbres, pero debes saber que es saludable tenerlas. Significa que estás en camino a una buena elección.

Por ese motivo se recomienda  a  los estudiantes que puedan seguir una guía de orientación que consiste en 10 consejos fáciles;  que pasa por tener en cuenta desde sus intereses hasta el estilo de vida que se imaginan cuando sean mayores.

1. Detectar los campos de conocimiento que más le interesan.
El primer criterio del estudiante debe ser elegir el campo de conocimiento que más le gusta, luego investigar cuales son los estudios futuros que debe cursar o áreas curriculares de la profesión que va a cursar.
  
2. Identificar los campos profesionales (actuales y futuros).
Se recomienda ir más allá, se  invita a los adolescentes a proyectar en qué campo profesional les gustaría trabajar. Identificar las profesiones supone pensar en la utilidad real de los estudios que se quieren cursar una vez hayan finalizado, en el futuro. Lo ideal es relacionarse con profesionales de la carrera que deseas elegir, ver su forma de trabajo, su rutina, vivenciar esa experiencia permitirá facilitar la elección y  evaluar si tiene demanda ese oficio o carrera en el país.  

3. Evaluar sus propias habilidades y destrezas. Todo el mundo tiene unas competencias más desarrolladas que otras, y que es necesario identificarlas para seguir una formación que permita desarrollarlas todavía más. El adolescente debe ser consciente tanto de sus capacidades para adquirir, analizar o aplicar diferentes tipos de conocimiento como de sus habilidades en la dimensión social, como por ejemplo la comunicación o las relaciones personales.

4. Considerar la disponibilidad del tiempo. Hay una nueva generación de estudiantes que tienen unas demandas y expectativas vitales diferentes. Hay adolescentes que quieren ser protagonistas de su tiempo y que valoran estudios universitarios que les permitan tener un grado más elevado de autonomía. Por este motivo, es importante que los jóvenes, recuerden distribuir su tiempo académico, como en otras facetas de la vida igualmente importantes para su crecimiento vital y profesional, deben comprender que el nivel de exigencia académica a nivel universitario es mayor.

5. Imaginarse qué estilo de vida futuro se quiere seguir. Trabajar es la actividad que consume más tiempo de la vida de una persona. Si se imaginan esto deben optar por unos estudios que se adapten a sus preferencias y necesidades.

6. Proyectar no solamente qué quiere ser sino quién quiere ser.
Hay personas que piensan que la profesión que uno ejerce sigue siendo importante para fundamentar la identidad personal de cada uno. Lo que yo hago cada día y de forma reiterada acaba influyendo en quién soy.

7. Pensar que casi ninguna decisión sobre los estudios es irreversible. Vivimos en la sociedad del aprendizaje continuo a lo largo de la vida. El colectivo de personas que está en un proceso continuo de aprendizaje (para aprender idiomas, para actualizarse laboralmente o para ampliar estudios, entre otras finalidades) no para de crecer.

8. No tomar la decisión de elegir estudios ni aislado, ni en solitario. Se puede favorecer la participación de personas próximas al adolescente, como su familia, sus amigos; así como de personas con profesiones alejadas de lo que el estudiante vive cada día. Un conocimiento amplio del mundo profesional por parte del estudiante influirá en que la elección sea más madura. Relacionarse con profesionales que ejerzan la carrera y si pueden acompañarlos en su campo de trabajo de ser posible, será una experiencia fundamental para tomar esa decisión.

9. Tomar una decisión personal. Ahora bien, tiene que decidir el estudiante y hay que evitar cualquier tipo de imposición. Hay que asegurar que el estudiante se responsabiliza de su decisión y se compromete a trabajar para conseguir el éxito de la elección que realiza. No debe ser impuesta por la madre, padre u otro familiar.

10. En busca de la felicidad. Y, por último, hace falta no olvidar que lo que cuenta es la persona, por encima de su profesión. Y, por esta razón, hay que tener claro que la elección de estudios y de profesión siempre debe tener un carácter práctico y debe ser la elección para conseguir  ser  feliz, pero sobre todas las cosas amar lo que haces.

Por ello es importante que el adolescente recuerde que la libertad del trabajo, consiste en el derecho que tiene el hombre de aplicar su actividad a la producción de la riqueza. Supone este derecho la facultad de poder escoger la profesión, arte u oficio a que quiera dedicarse.

Recuerda que en la decisión que tomes, sea oficio o carrera universitaria; lo primordial es amar lo que haces.

La educación se ha convertido en un proceso dinámico en el que es imprescindible estudiar continuamente. Así que ánimo, ¡el futuro está en tus manos!