Es muy difícil saber cuántos niños superdotados
hay en América Latina, pues depende de los parámetros de medición de cada país.
Algunos países estiman que entre 1-2% de su población es superdotada, otros
aseguran que representa 5% mientras que varios apuntan a que es 10-15% de su
población.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define
a una persona superdotada como "aquella que cuenta con un coeficiente
intelectual superior a 130". Sin embargo, reconocer a un niño superdotado
no es fácil.
La Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) ha advertido que muchos niños,
niñas y adolescentes con necesidades educativas especiales del mundo enfrentan
altas barreras para acceder a una educación de calidad, en especial, “los
alumnos más capaces, ya que se supone, de manera errónea, que a ellos les irá
bien sin necesidad de mayores recursos”
Los jóvenes talentosos requieren en esencia tres
cosas: adaptaciones curriculares, aceleración educativa y maestros que conozcan
sus características y necesidades.
Según la Fundación El Mundo del Superdotado, las
10 principales señales son:
1. Aprenden a leer muy pronto y tienen gran
facilidad con los números.
2. Les gusta estar con niños mayores.
3. Están en su mundo, abstraídos en sus cosas y
son bastante despistados.
4. Son muy sensibles.
5. Piensan rápido, aprenden rápido y tienen muy
buena memoria.
6. Son muy exigentes con ellos mismos y con los
demás.
7. Son hiperactivos mentales, y tienen muchos
intereses a la vez.
8. Son niños con baja autoestima, retraídos y/o
con problemas de conducta, y con poca resistencia a la frustración.
9. Tienden a cuestionar las normas y la
autoridad.
10. Son imaginativos, preguntan mucho y tienen
un sentido del humor especial.
Los niños superdotados
generalmente... No son:
Niños con alto rendimiento, por el contrario es
frecuente el fracaso escola.
Niños motivados, si no reciben educación
especial suelen estar aburridos y desmotivados.
Niños con Trastorno por Déficit de Atención y no
necesitan medicación. Solo se aburren.
Niños Hiperactivos, y no necesitan medicación.
Necesitan hacer cosas que les interesen.
Niños con Trastorno Negativista Desafiante. Se
rebelan porque nadie les comprende.
Niños con Trastorno de Evitación. Evitan a los
demás porque les rechazan.
Niños enfermos. La superdotación no es una
enfermedad, es un regalo.
Niños problemáticos, si dan problemas es porque
necesitan ayuda.
Niños que no necesitan nada, tienen Necesidades
Educativa Especiales según la Ley.
Niños imposibles, necesitan cariño, atención y
apoyo para ser felices, como todos.
Así que muy atentos los padres y maestros que confunden esta capacidad con hiperactividad y con la falta de atención, sin embargo, en muchos de estos casos, se trata de menores con un cociente intelectual que supera los 130, lo que los transforma en superdotados.
Diferencia
entre Superdotación, Altas Capacidades y Niños Precoces
Hay bastante confusión, dependiendo de
diferentes autores y estudiosos del tema, respecto a los conceptos de
Superdotación y Altas Capacidades.
Aunque se utilizan indistintamente, en general,
creemos que hablamos de Altas Capacidades con niños que presentan un CI Total
próximo o superior a 130 en las pruebas de Inteligencia (normalmente las
escalas Weschsler: WPPSI-III, WISC-IV, WAIS). También deberían tener en todas
las áreas del perfil cognitivo (Verbal, razonamiento perceptivo, memoria de
trabajo, velocidad de procesamiento en el WISC-IV) puntuaciones alrededor de
120 o superiores, es decir, no habría áreas por debajo de la media normativa.
Aunque suele utilizarse el valor de 130 como
punto de corte, debemos asumir el error de medida y ser cautos, teniendo en
cuenta que las Altas Capacidades son más que un número y siendo esta una
condición necesaria no es suficiente.
Las Altas Capacidades deben asociarse también al
factor de creatividad y conjunto de características de funcionamiento del niño
que aquí se exponen.
La Superdotación entendemos que es un nivel
extremadamente elevado de competencia en determinadas áreas pero difícilmente
ese nivel se mantendrá en todas las restantes.
Son niños que pueden destacar en todo pero su
genialidad se expresa en un campo determinado ya sean las matemáticas, lenguaje
u otro. Este matiz puede hacerlos algo diferente de los niños que denominamos
con Altas Capacidades.
En definitiva La Superdotación la entendemos
como el hermano mayor del Talento llevado a su extremo más alto.
En ambos casos las Altas Capacidades o La
Superdotación comparten un patrón de temperamento o personalidad caracterizado
normalmente por algunos de los siguientes factores, si bien cada niño es
diferente: hipersensibilidad, afán de protagonismo o liderazgo (que, a veces,
no consiguen), baja tolerancia a las críticas o cuestionamientos de sus puntos
de vista, gran riqueza de vocabulario y para argumentar sus demandas, memoria
excepcional, perfeccionista, muy autoexigente, sentido del humor peculiar,
sofisticado.
Por su parte, hablamos de Niños Precoces cuando
presentan un avance significativo en algunos hitos evolutivos en un momento
dado de su ciclo de desarrollo (hablan antes con mucho vocabulario, aprenden a
leer con solo 4 años, etc.). Son niños que aprenden rápido y bien marcando
diferencias con sus compañeros, si bien, puede que no presenten otros síntomas
de altas capacidades como la creatividad o la implicación en la tarea.
En edades tempranas (menos de 6,7 años) aunque
las puntuaciones obtenidas en los Test de Inteligencia estén dentro de los
valores necesarios de altas capacidades o superdotación, no se puede afirmar
que estos niños vayan a pertenecer en un futuro a este grupo.
La razón fundamental es que los niños a estas
edades experimentan todavía muchos cambios a nivel físico y psicológico,
pudiendo presentar en años posteriores una normalización de sus aprendizajes
respecto a su grupo de iguales.
Sí que es cierto que dentro de este grupo de
"avanzados" bastantes de ellos consolidarán los rasgos necesarios
para confirmar sus capacidades. De todas formas esto tendrá que verificarse en
edades más avanzadas (a partir 11-12 años).
Podemos concluir afirmando que prácticamente
todos los niños que se ha confirmado que poseen Altas Capacidades, han presentado
aprendizajes avanzados para su edad desde pequeños. No obstante, no todos los
niños que han presentado estos aprendizajes tempranos han acabado en Altas
Capacidades a edades mayores.
Respecto a las pruebas para
verificar el Coeficiente Intelectual (CI) que no la superdotación tal como
hemos insistido, destacamos las siguientes:
K-ABC: Batería Evaluación de Kaufman para niños
(de 2,5 a 12,5 años)
WPPSI-III: Escala de inteligencia para
preescolar y primaria (2,5 a 7,3 años)
WISC-IV: Escala de inteligencia de Wechsler para
niños (6 a 17 años)
Otras pruebas
complementarias para evaluar las diferentes capacidades, estilos cognitivos,
potencial de aprendizaje o conducta:
DAT-5: Test de aptitudes diferenciales. Analiza
7 aptitudes básicas: Razonamiento verbal; Razonamiento numérico; Razonamiento
abstracto; Aptitud espacial; Comprensión mecánica; Atención y dotes perceptivas
y Ortografía.
EFAI: Prueba colectiva para la evaluación
factorial de las aptitudes intelectuales. Aplicable a partir de los 8 años.
BAS-II: Prueba individual. Evalúa en profundidad
la capacidad intelectual y las habilidades importantes implicadas en el
aprendizaje. Aplicable de 2 a 17 años.
EPA-2: Para evaluación del potencial de
aprendizaje. A partir de 5 años y aplicable colectivamente en pequeños grupos.
BASC: Prueba para la evaluación en niños y
adolescentes de los aspectos adaptativos e inadaptativos de su conducta. Según
edad contiene diferentes modelos (autoinforme, forma para padres y para
maestros). Nos proporciona un perfil con el que podemos detectar la presencia
de factores emocionales (retraimiento, somatizaciones, etc.) y de conducta
(habilidades sociales, agresividad, atención, etc.).
Si no se detecta a tiempo la superdotación puede ocurrir que el niño se sienta desmotivado y se aburra en el colegio. Además, un problema añadido es, que el profesorado no suele estar preparado para identificar esta cualidad intelectual y no saben potenciar sus capacidades. Así que es necesaria la evaluación de un especialista para identificar a los niños con un alto grado de coeficiente intelectual.